Entrevistamos a Itxaso Hernández, Directora de Comunicación de Last Tour, la promotora detrás del festival de Kobetamendi, para hacer balance de estas dos décadas, relatarnos pormenores de esta travesía y anticiparnos a Bilbao BBK Live 2026
A finales de la década de los 90 del pasado siglo y primeros 2000 hubo en Bilbao diferentes intentos de crear un festival musical de cierta enjundia, pero, tras algún que otro proyecto fallido, no fue hasta 2006 cuando irrumpió un nuevo evento que, esta vez sí, tenía buena pinta.
Y no, es ventajismo a toro pasado. Digo que tenía buena pinta porque, aunque llamativa por inesperada, la ubicación al aire libre de Kobetamendi sonaba mejor que la de la Feria de Muestras o la Plaza de Toros y porque su cartel reunía a artistas internacionales de verdadero relumbrón, tanto del panorama más rockero, como del indie o la electrónica.
Se trataba de «Bilbao Live», aún sin el acompañamiento de «BBK» como patrocinador, que, entre el 13 y el 15 de julio de aquel verano reclutó a unas 51.000 personas ávidas de ver en el Botxo (bueno, en un monte circundante) a Guns N’Roses, Ben Harper, The Cult, Placebo, The Cardigans, Pretenders, Deftones, Tricky, Felix Da Housecat, Andrés Calamaro & Ariel Rot, Los Planetas, Lori Meyers, Gatibu o El Columpio Asesino, entre más de 40 bandas.
Fue un éxito. No rotundo y ya superado con creces al año siguiente (cuando acudieron 94.712 personas), pero suficiente para que la promotora local Last Tour International, que venía de organizar Azkena Rock Festival en Vitoria-Gasteiz y Santander Summer Festival en la capital cántabra, contara con la confianza y el apoyo económico de instituciones y patrocinadores para dar continuidad de manera sólida a un proyecto al que, a priori, pocos daban una continuidad excesiva.
20 años más tarde, vicisitudes varias después y con el mundo de la música convertido en otro, el festival Bilbao BBK Live es uno de los más potentes de un panorama en el que ha crecido exponencialmente el número de eventos musicales de este tipo y su promotora (hoy, Last Tour a secas) es una de las más activas del circuito estatal… e internacional, con 7 festivales en 6 ciudades y organizando más de 200 conciertos por año.
Así, a unos días de que tenga lugar Bilbao BBK Live 2026 y se celebre («con sorpresas») ese 20º cumpleaños en lo alto del monte (con Calvin Harris, Robbie Williams, David Byrne, Dellafuente, IDLES, Lily Allen, Charlotte de Witte, FKA twigs, Belle & Sebastian, Alabama Shakes, Interpol o La M.O.D.A. como invitados estelares), hemos llamado a Itxaso Hernández, Directora de Comunicación de la empresa, para hacer balance de estas dos décadas, relatarnos pormenores de la travesía y anticiparnos la edición de este próximo julio (del jueves 9 al sábado 11). ¡Dentro entrevista!
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Felicidades por los 20 años… parece que fue ayer cuando un macrofestival en Bilbao sonaba a entelequia, ¿verdad? ¿Cuál es la sensación al echar la vista atrás?
Es una mezcla de orgullo, vértigo y agradecimiento, porque la idea de un festival de esta dimensión en Bilbao resultaba casi utópica. Había mucha ilusión pero también muchas incógnitas. Ahora, viendo que han pasado 20 años, los artistas que han actuado y los cientos de miles de personas que han acudido a Kobetamendi, el recorrido es impresionante.
A comienzo erais un equipo muy joven e inexperto… y que requirió mucho aprendizaje sobre la marcha. Sin embargo, hoy en Last Tour incluso organizáis BIME, que es un encuentro profesional internacional. Menudo upgrade, ¿no?
La verdad es que sí. La evolución de Last Tour y de la gente que hace el festival ha ido un poco de la mano de la industria musical, que se ha ido profesionalizando cada vez más con el paso de los años, con la experiencia. Se sigue manteniendo parte de la curiosidad inicial, de las ganas de probar cosas. Por un lado, ha habido una profesionalización que hoy nos permite ir a por proyectos más ambiciosos con la seguridad y la tranquilidad de conocer el terreno y, por otro, siguen esas ganas de hacer cosas nuevas, de crear experiencias para el público, de traer artistas que nos apetece traer.

Kobetadancing // David Mars
Es curioso que antes os llamarais «Last Tour International» y ahora que montáis eventos en Portugal, Colombia o Brasil seáis «Last Tour», a secas. Yo os conocí en un piso del Casco Viejo de Bilbao… y hoy sois una gran compañía con oficinas también en Madrid, Barcelona, Zaragoza, Pamplona, Lisboa, Bogotá… ¿Qué queda de aquel pequeño equipo de trabajo inicial?
Pues queda, queda parte del equipo que comenzó o que entró en los primeros años, pero han cambiado muchas cosas, como la forma de entender el trabajo. El equipo sigue compartiendo muchas inquietudes. El equipo humano ha ido cambiando, ampliándose, pero el denominador común es que es gente apasionada de esta industria y de la música.
Antes de Kobetamendi estuvo Mendizabala. El Azkena Rock Festival fue vuestro verdadero banco de pruebas. ¿Existiría Bilbao BBK Live si no fuera por el ARF? En cierta forma, creo que sigue siendo vuestra «niña bonita», por muchos otros proyectos que puedan surgir.
Esto es como preguntarle a un padre o una madre cuál es su hijo favorito, es muy difícil. Pero sí que al Azkena se le tiene un cariño especial, como a Bilbao BBK Live. Y la experiencia del primero sentó las bases para poder generar el segundo, pero son dos festivales diferentes, en sitios diferentes, con distinto público, el perfil de artista es otro… Cada uno ha ido aportando cosas. El año que viene se cumplen 25 ediciones de Azkena Rock Festival y habrá que celebrarlo.
Supongo que la ruptura societaria de las tres patas sobre las que se sostenía Last Tour fue un antes y un después para vosotros. Además, de una de las partes escindidas surgió un proyecto como Mad Cool, competencia más que directa. ¿Fue más difícil la reorganización interna o el pelear con los elementos externos?
Todo son contextos alrededor y todo tiene su influencia, pero son muchas las situaciones con las que nos hemos encontrado a lo largo de los años, sea esto que comentas, o la pandemia, o los marcos sociopolíticos en los que se mueven los festivales, los artistas… De todo se sacan aprendizajes y, cuando hay una mayor competencia, es más difícil la parte de la contratación pero el público gana mucho en cuando a la mejora de la experiencia, porque todos hacemos un esfuerzo por ofrecer mejores servicios. El sector ha ido creciendo y cambiando y nosotros estamos dentro de ese desarrollo.

Bilbao BBK Live 2019 // David Mars
Hoy el mercado está mucho más saturado que hace 20 años y hay mucho dinero y poder alrededor de los festis. ¿Cuesta mucho sacar adelante uno como Bilbao BBK Live? A nivel artístico, me refiero, de confección de cartel.
Cuesta como uno o dos años de trabajo, de ir preparando, de plantearse qué artistas van a estar de gira en ese periodo, de cómo darle forma al cartel para que tenga coherencia… Bilbao BBK Live, además, intenta siempre reflejar la música contemporánea, la música de su tiempo.
¿Cómo está el tema a nivel de cachés? ¿Hay que pujar mucho?
Han subido, como ha subido todo. Hay una inflación también en los cachés, pero aquí juega también la reputación de la promotora y la particularidad del festival, porque es un sitio en el que a los artistas les gusta actuar y, a veces, eso juega a favor. No es todo una cuestión económica.
El entorno y el contexto ayudan, así pues. Vosotros venís poniendo especial énfasis en la “sostenibilidad”.
Esto es una conexión con la realidad, es un concepto que hoy tiene mucha más vigencia que hace 20 años, aunque también había voces que abogaban por ello, claro, las que han conseguido que todo este tipo de proyectos mejore en este sentido. Last Tour tiene mucho interés en desarrollar este apartado, en devolver lo que se recibe y que los eventos sean sostenibles y armónicos, no solo en términos de transporte, accesibilidad… sino también desde el punto de vista de las condiciones laborales, etcétera. El festival ha recibido una certificación B Corp, que la teníamos como empresa y se ha extendido al festival. Significa que este organismo independiente considera que el evento sigue sus estándares de relación con el entorno, con lo social y con lo laboral. La sostenibilidad es mucho más amplia que lo que entendíamos años atrás.

Público de Bilbao BBK Live 2023 // David Mars
De las condiciones laborales en los festivales se ha venido hablando y hay quien se queja de que no son las óptimas. ¿Qué dirías, en lo que a Bilbao BBK Live respecta?
Un festival de estas dimensiones implica la participación de miles de profesionales antes, durante y después del evento. Son en torno a 5.300 personas, en empleos directos e indirectos, las que participan en todo el proceso: montaje, desarrollo, desmontaje, etcétera. Esto exige una gestión muy rigurosa y para el festival es esencial que así sea, siguiendo protocolos claros de seguridad, bienestar, salud… y, evidentemente, en una operativa tan compleja, siempre hay un margen de mejora en el que se escuchan incidencias que puedan surgir y se trabaja por mejorar todo esto.
¿Y qué le dirías a quienes critican el apoyo institucional o los patrocinios?
Last Tour es la mayor promotora independiente a nivel estatal. Su accionariado está en Euskadi y detrás no hay ningún fondo de inversión ni nada de esto. Para alcanzar la magnitud de todo un Bilbao BBK Live, necesitas ese apoyo de las instituciones y patrocinadores, gracias al cual se ha conseguido llevar el festival al punto en el que está ahora.
A la inversa, Bilbao, Bizkaia, BBK… entiendo que también valoran positivamente lo que el festival les da.
El retorno económico del festival es de en torno a 23-25 millones de euros al año, contando consumo en la ciudad (bares, restaurantes, hoteles, tiendas…). Aparte de ese impacto económico, el festival ha ayudado a trasladar una imagen más cosmopolita de la ciudad y a ponerla en el mapa a nivel internacional.

Arctic Monkeys en Bilbao BBK Live 2023 // David Mars
¿Cuál es el presupuesto de un festival tan grande como este?
Cuenta con una inversión de más de 10 millones de euros, entre cachés de artistas, montaje, salarios…
Vayamos a lo musical. Bilbao es una ciudad muy rockera, lo sabemos, tanto que, 20 años después, se siguen reclamando las mismas bandas que al principio: Guns’n’Roses, Metallica… Las cifras de asistencia de aquellos conciertos fueron mareantes. Sin embargo, Kobetasonik, el hermano heavy, duró dos años y en Bilbao Live no habéis vuelto a esa senda. ¿Por qué?
No diría que se ha abandonado, sino que el panorama ha evolucionado. El público, los sonidos… el rock sigue formando parte del ADN de Bilbao BBK Live, este año vuelven Idles, por ejemplo, pero, como decía antes, el festival trata de reflejar los movimientos culturales de cada momento, la música contemporánea, y ha ido incorporando elementos. También había mucha electrónica los primeros años, que se mantiene. Luego, pues se ha ido incorporando más electrónica, pop contemporáneo, música urbana, música más experimental… pero es que han pasado 20 años.
Por Kobetamendi han desfilado artistas como Radiohead, Gorillaz, Coldplay, The Police, REM, Kylie Minogue, Red Hot Chili Peppers, Iron Maiden, Rosalía, Depeche Mode, The Cure, Pearl Jam, Green Day, Muse, The Strokes, Blondie, Weezer… es una completa locura, si lo piensas. ¿Crees que en Bilbao a veces no se es consciente de la verdadera magnitud de este festival para una ciudad tan pequeña?
Si ponemos por escrito, de manera visual, los artistas que han pasado, nos damos cuenta de la dimensión y queda claro que estamos ante uno de los grandes acontecimientos culturales que se celebran en Europa.

Pet Shop Boys en Bilbao BBK Live 2022 // Alba Rupérez
También han estado Liam y Noel Gallagher, aunque sin Oasis. Bad Bunny llegó a estar en cartel, pero se canceló por la pandemia. Y a Amy Winehouse nos la perdimos por sus problemas de salud. ¿Qué nombres no han llegado a contratarse y han estado cerca o se ha intentado una y mil veces y no ha sido posible? ¿Se puede desvelar alguno?
Hay muchos nombres y se han tocado muchas puertas, pero, más que desvelar quiénes no han estado, me quiero quedar con todos los que sí lo han hecho, como todos los que has mencionado antes. Artistas como Bad Bunny o Amy Winehouse sí que habrían estado, de no ser por una cuestión de fuerza mayor.
¿Hay que hacerse a la idea de que el festival es de pop, de rock, de electrónica y de música urbana y/o latina? Creo que la etiqueta de «festival rock» o «festival indie» se queda muy pequeña para definir hoy Bilbao BBK Live.
Para festival de rock tenemos el Azkena Rock Festival. En Bilbao hacemos un festival internacional con interés en lo estatal y local, con una visión muy comprometida con la música contemporánea y que va más allá de lo musical, porque cuenta con un escenario natural como es Kobetamendi: un monte, naturaleza, unas vistas increíbles con Bilbao a los pies, que potencian la experiencia de ver a tus artistas favoritos, o a artistas emergentes, o a artistas que no conoces pero te fías del criterio del festival, en ese contexto increíble. Creo que es una de las cosas que más aprecia el público.

Nathy Peluso en Bilbao BBK Live 2025 // Asier Izquierdo
Hay quien acude solo para disfrutar de la programación electrónica, que la hay en el cartel general, pero, sobre todo, en los específicos de escenarios como Lasai o el ya consolidadísimo y referente Basoa. Lo que se consigue en ese bosque no pasa en muchos lugares… Es una apuesta indudable, tanto por montaje como por programación.
Basoa funcionó tan bien que se creó Lasai. Basoa, más que un escenario es un espacio, en medio de un bosque, con grandes nombres de la electrónica y una programación que no para. Lasai cuenta con grandes vistas a Bilbao, a veces se ven caballitos por ahí cerca… y el tempo es distinto, más de pausa, más relajado, otro tipo de electrónica. Son dos escenarios con un número muy alto de adeptos y muy queridos por el público. Se han convertido en algo diferencial y en referente internacional.
¿Te viene a la mente alguna anécdota o situación llamativa que recuerdes de estos 20 años?
Un momento mágico fue en 2012, con The Cure, cuando tuvieron problemas técnicos y Robert Smith salió a cantar tres temas en solitario, con la guitarra acústica, antes de empezar de cero con toda la banda y dar el concierto íntegro. Otro momento icónico fue en 2023, cuando toda la imagen del festival giraba en torno al libro “SuperEuskadi”, del fotógrafo Vicente Paredes, con imágenes sobre la cultura vasca. Llevamos a un aizkolari para que partiera un coche en dos con su hacha en medio del recinto. Una bilbainada en toda regla, como ha de ser. De los principios, recuerdo 2008, que actuaban The Police, R.E.M…. el día de R.E.M., el sábado, que también tocaba Lenny Kravitz, llovió muchísimo durante esas dos actuaciones y, lo que para unas personas puede ser molesto, para muchos fue antológico. Nos llegaron muchos mensajes, emails de agradecimiento, contándonos además que había habido varias pedidas de mano en ese contexto.
En 2024, recuerdo el ring de boxeo que pusisteis allí en medio, para que Barry B y Diego Ibáñez de Carolina Durante presentasen su single conjunto. No sé si se puede desvelar alguna sorpresa para este 2026… o dejarla caer, sin spoilers, que es un cumpleaños redondo y algo tendréis pensado. Ejem.
Que se pueda desvelar, no, je, je. Pero habrá sorpresas dentro del festival para celebrar este aniversario. Y ahí lo dejamos.

El ring de Carolina Durante y Barry B // Asier Izquierdo
Y de entre lo que sí está anunciado, ¿qué es lo que no nos podemos perder o recomiendas de este Bilbao BBK Live 2026?
El aniversario en sí, porque es momento de celebrar. De la programación, depende de los gustos de cada cual, pero a mí me hace mucha ilusión que venga Lily Allen con este discazo confesional que se ha marcado o contar con FKA twigs. Luego, de cabezas de cartel tenemos a Calvin Harris, Robbie Williams, Dellafuente… pero luego hay nombres increíbles en todo el cartel. Hay electrónica de primera con Soulwax, Tomora, Charlotte de Witte… Rock con Idles, Interpol… es descubrir, dejarse llevar. Está Yerai Cortés, que viene del flamenco. Fatoumata Diawara, que hace folk wassoulou mezclado con soul… ¡es que imagínate!


