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Entrevistas

«Los festivales y la escena en general siguen siendo un campo de nabos»

Entrevista a Aurora Beltrán y Nat Simons, inmersas en su «Chicas Fuertes Tour», gira con banda compartida y conexión más allá de lo musical.

Aurora Beltrán y Nat Simons // Estaciones Sonoras
Entrevistamos a Aurora Beltrán y Nat Simons, inmersas en su «Chicas Fuertes Tour», una gira con banda compartida y una conexión que va más allá de lo musical

Lo que empezó como una colaboración puntual para «Felinas» (Beatclap Music, 2024), el disco de Nat Simons, acabó convirtiéndose en una gira conjunta de ésta junto a la que fuera líder de Tahúres Zurdos, con una banda compartida y una conexión artística que va mucho más allá de lo musical.

Aurora Beltrán y Nat Simons, dos generaciones distintas del rock estatal, han encontrado en su «Chicas Fuertes Tour» un espacio común desde el que reivindicar canciones, guitarras, honestidad y una forma de entender la música alejada de tendencias y artificios. Ambas comparten una mirada muy parecida sobre la música, la industria y la necesidad de seguir visibilizando a las mujeres dentro de la escena.

Hemos querido hablar con ellas para que nos cuenten cómo están viviendo estos conciertos tan especiales, como el de este próximo viernes, 5 de junio, en Bilbao (Kafe Antzokia) o el del sábado, día 6, en Iruña (Zentral). El 5 de agosto estarán en Sonorama Ribera 2026.

Aurora Beltrán y Nat Simons // Estaciones Sonoras

Para comenzar, podríais contarme cómo surge la idea de hacer esta gira conjunta.

Nat Simons: Todo empezó cuando cantamos juntas en «Felinas», el disco de colaboraciones. Ahí surgió la posibilidad de hacer algo más, porque Aurora en ese momento estaba sin banda y yo ya venía girando con la mía. Entonces, pensamos: «¿Y si compartimos escenario y repertorio?». Y la verdad es que fue bastante natural.

Aurora Beltrán: Sí, yo también creo que fue un flechazo. Cuando me propusieron hacer una actuación conjunta me encantó la idea. Además, la banda de Nat es buenísima y desde el principio vimos que aquello sonaba increíble. Las cosas han ido saliendo de una forma muy orgánica.

¿Qué creéis que hizo que esto funcionara tan bien? Porque al final venís de generaciones distintas y eso supongo que también se notará.

N.S.: Creo que compartimos muchísimas cosas. Sobre todo una manera muy similar de entender la música. Hacemos canciones propias, orgánicas, muy honestas… y tenemos una visión bastante parecida del directo y de lo que queremos transmitir. También hablamos mucho desde las emociones y desde la verdad.

A.B.: Sí. Y además a mí me da muchísimo orgullo tocar con Nat, porque representa otra generación y me encanta ver que sigue existiendo este tipo de música. Ahora mismo parece que todo está un poco diluido, pero sigue habiendo gente muy fiel a las canciones hechas desde las entrañas, y creo que al público le gusta ver a dos mujeres haciendo exactamente eso: tocar sus propias canciones y dejarse el alma encima del escenario.

¿Hay también una parte reivindicativa en esta gira, en cuanto a mostrar la presencia de la mujer en el rock?

N.S.: Totalmente. También era una declaración de intenciones de apoyo entre nosotras y es importante que la gente vea eso, que es algo diferente, porque parece que los carteles de los festivales casi siempre exponen lo mismo. Y, luego, cuando alguien habla de «las mejores bandas españolas» o «los mejores guitarristas», las mujeres directamente desaparecen de la conversación. Parece que seguimos siendo algo residual. Porque todavía parece que las rockeras somos una categoría aparte. Y no debería ser así. Hay mujeres increíbles tocando y, por eso, para mí, también es importante compartir escenario con músicas como Mariana Mott o Laura Solla. Hay un talento brutal ahí.

A.B.: Es que los festivales y la escena en general siguen siendo un campo de nabos. Lo curioso es que luego sí que, como dice Nat, hay mujeres increíbles tocando. Pero desde hace décadas, ¿eh? Lo que pasa es que sigue sin normalizarse y todavía hoy parece raro hablar de «un grupo de chicas» o ver a una mujer liderando una banda de rock.

Rock, blues, etc. // Anaqueles Abarrotados

¿No ha evolucionado nada desde que tú empezaste en esto, Aurora? Porque sí que, al menos desde fuera, parece que hoy en día hay mujeres con un gran protagonismo, como la propia Nat, Ginebras, Maika Makovski, Zahara…

A.B.: Bueno… a veces, que las cosas parezcan haber cambiado no significa que realmente hayan cambiado tanto. Ahora lo políticamente correcto es decir que las mujeres tenemos nuestro espacio y todo eso. Pero luego, en la realidad diaria, no en “Los mundos de Yupi”, muchas veces no funciona así y seguimos teniendo que recordar constantemente que estamos aquí, y que somos perfectamente capaces de hacer lo mismo o mejor que muchos hombres.

N.S.: Y además es una conversación que resulta agotadora porque a los hombres nunca se les pregunta por «el papel de los hombres en el rock». Pero nosotras parece que seguimos teniendo que justificar nuestra presencia.

Nat, ¿te acuerdas de cuándo descubriste a Aurora o a Tahúres Zurdos?

N.S.: Claro. Yo era muy joven todavía, pero recuerdo perfectamente escuchar sus canciones en la radio y tenerla como una referencia. Porque sí, claro que había mujeres haciendo rock, aunque muchas veces pareciera que no existían. Y para las que veníamos detrás era importantísimo tener referentes. Ver a mujeres componiendo, liderando bandas y subiendo al escenario con una guitarra te hace pensar: “Yo también puedo hacer esto”.

¿Alguna vez imaginaste que acabaríais compartiendo gira?

N.S.: Nunca. Además, estas cosas no se planean. Te llegan. Y eso es precisamente lo bonito de la música: encontrarte con artistas y compartir experiencias tan especiales como esta gira. Eso es muchísimo más importante que cualquier cifra o cualquier éxito.

A.B.: Yo también creo mucho en eso: En la inercia de la vida. Hay gente con la que conectas de forma natural y las cosas simplemente suceden. Y con Nat ha pasado exactamente eso.

Conexión natural // Estaciones Sonoras

¿Qué habéis descubierto la una de la otra durante esta gira?

A.B.: Yo veo en Nat muchísimo talento y muchísima honestidad. Y me gusta mucho esa diferencia entre la persona que es fuera del escenario y la artista que aparece cuando se sube a tocar. Eso me parece supersano.

N.S.: Y yo de Aurora admiro muchísimo su manera de expresarse. Tanto en las canciones como fuera de ellas. Es una persona muy honesta, muy directa y muy coherente. Y eso para mí es puro rock and roll.

¿Cómo ha cambiado la industria desde que Aurora empezó hasta ahora?

A.B.: Han cambiado los formatos, pero los tiburones siguen existiendo. Lo que pasa es que antes muchas cosas estaban completamente normalizadas. Si tú decías que no querías ponerte cierta ropa para una sesión de fotos, automáticamente eras “la conflictiva”. La opinión de una mujer valía muy poco. Entonces ahí tienes que aprender muchas cosas de ti, de la gente y de lo que significa realmente esto para ti y lo que es en realidad para otras personas. Lo que tiene esto es que tu implicación emocional es muy grande y hay veces que la peña te engaña, precisamente, aprovechándose de esa implicación; hay que saber gestionarlo y es jodido, porque este es un mundo muy perverso, por decirlo así.

N.S.: Ahora quizá ciertas cosas ya no se toleran tan abiertamente, pero sigue habiendo dinámicas muy parecidas. Y además este trabajo tiene una implicación emocional enorme. Tú te dejas muchísimo en esto y hay gente que simplemente lo trata como negocio.

Aurora, tú hace muchos años decidiste alejarte de todo eso y vivir en un pueblo. ¿Tuvo algo que ver con toda esa presión que acarreaba todo esto de lo que hablábamos?

A.B.: Eso no fue una decisión tomada por agotamiento ni nada parecido. Yo ya pensaba así de muy joven. Nunca me ha gustado demasiado vivir en ciudades grandes. Necesito tranquilidad, aire, espacio… Y al final las ciudades también terminan expulsándote un poco.

N.S.: Yo vivo en Madrid y entiendo perfectamente de lo que habla. Hay un momento en el que sientes que todo va demasiado rápido y no sé si me veo toda la vida viviendo en una gran ciudad.

Siguiendo con “Chicas Fuertes Tour”, la gente tampoco suele ser muy consciente de lo que implica mover una gira así…

N.S.: Claro. Nosotras estamos dos horas sobre el escenario, pero detrás hay viajes interminables, muchísimos kilómetros y jornadas agotadoras. La logística de esta gira no ha sido nada fácil. Había muchísimos sitios donde nos habría encantado tocar, pero mover una banda grande por todo el país es complicado.

Con la banda // Estaciones Sonoras

¿Y cómo se construye un repertorio conjunto entre dos trayectorias tan amplias?

A.B.: Uf, eso sí que ha sido jodido (risas) porque, al final, tienes canciones que sabes que la gente espera escuchar sí o sí. Hay temas de Tahúres Zurdos que no puedes dejar fuera. Pero luego, a la vez, también quieres presentar material nuevo…

N.S.: Además, queríamos dejar espacio para cantar juntas, que es una de las partes más bonitas del concierto. En mi caso, sí que me centro más en el repertorio de mi último trabajo, pero la verdad es que escuchar ciertas canciones de Aurora y de Tahúres Zurdos desde dentro del escenario es un privilegio.

Escuchándoos hablar, da la sensación de que os vais a echar muchísimo de menos cuando acabe esta gira…

N.S.: Sí, claro. Pero también sabemos que esto no termina aquí. Tenemos pendiente disfrutar juntas fuera de la carretera, sin horarios ni kilómetros.

A.B.: Y además nunca sabes qué puede venir después. Lo mejor es no tener demasiadas expectativas y dejar que las cosas surjan. Porque cuando las conexiones son reales, las historias siempre vuelven de alguna manera.

Aurora Beltrán y Nat Simons presentarán su «Chicas Fuertes Tour» este próximo viernes, 5 de junio, en Bilbao (Kafe Antzokia) y el sábado, día 6, en Iruña (Sala Zentral). El 5 de agosto estarán en Sonorama Ribera 2026.

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