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Entrevistas

091: «Parece que ha dejado de tener importancia la música en sí»

La banda granadina está de gira con «Espejismo Nº 9», su noveno álbum de estudio, y hemos aprovechado para charlar un rato con ellos.

091 // Gustaff Choos
La banda granadina actuará el próximo sábado, 2 de mayo, en Bilbao (Santana 27) dentro de la gira de presentación de «Espejismo Nº 9», su noveno álbum de estudio, y hemos aprovechado para charlar un rato con ellos

La banda granadina 091 está de plena actualidad por su noveno disco de estudio, “Espejismo nº9” (Universal Music, 2025), un trabajo producido por Raúl Bernal en el que vuelven a demostrar que, sin duda, siguen siendo una de las bandas más fiables del panorama estatal.

Tras un abril en el que han agotado entradas en dos fechas en su ciudad natal y lo han vendido todo también en Sevilla o Murcia, José Ignacio Lapido (guitarra y compositor), José Antonio García (voz), Tacho González (batería) y Jacinto de los Ríos (bajo) arrancan el mes de mayo en Bilbao, donde actuarán este próximo sábado, día 2, en la sala Santana 27.

Después llegarán Barcelona (7 de mayo, Apolo 2 -Guitar BCN-), Santiago (21 de mayo, Capitol), Gijón (23 de mayo, Albéniz) o Almería (30 de mayo, Laujar de Andarax -Murmura-), en una gira que continuarán por salas antes de enfilar un verano con varios festivales. En medio de todo esto, hemos aprovechado para charlar un rato con ellos. ¡Dentro entrevista!

¿Cómo se lleva, después de más de 40 años, eso de leer que, con “Espejismo nº9”, habéis conseguido el mejor disco de vuestra carrera? ¿Con humildad, o con una sensación de “misión cumplida”?

Tacho: Pues mira, vamos a ser humildes… como una misión cumplida (risas). Hay que tener en cuenta que, cuando volvimos en 2016, nos enfrentamos a la difícil tarea de luchar contra nuestra propia leyenda y, sobre todo, contra la nostalgia, que es algo muy poderoso… ya se sabe lo que decía la copla de que “cualquier tiempo pasado fue mejor” ¿no?. Así que, el hecho de que la gente lo considere, por lo menos a la altura de los discos previos a la vuelta, ya podemos decir que es cumplir una misión.

Jacinto: Yo creo que lo hemos recibido con sorpresa, pero también, de alguna manera, sabíamos que había buen material. Aunque pueda sorprendernos que, a estas alturas, consideren que es el mejor de una carrera, que no es lo habitual, cuando lo grabamos y terminamos las mezclas, ya vimos que teníamos un gran disco entre manos. A lo mejor no esperábamos tanto, pero sí que estábamos seguros de que teníamos algo bueno.

091 // Gustaff Choos

La verdad es que sorprende que, después del parón de 20 años, en esta etapa sigáis al mismo nivel, o incluso a un nivel superior… Pero supongo que, para eso os volvisteis a reunir en 2016 ¿no?

Tacho: Hay que tener en cuenta que en estos años que hemos estado separados hemos seguido evolucionando. Sobre todo José Antonio y José Ignacio, han seguido haciendo cosas, especialmente José Ignacio, que ha tenido una carrera en solitario, con una producción musical enorme. No ha sido un paréntesis en el que no hemos hecho nada, y lo lógico es que, en ese tiempo, hayamos aprendido, hayamos creado nuevas influencias y hayamos madurado. Y en ese sentido, creo que el resultado de todo eso se ve claramente en este disco.

Hablando de influencias, ¿ha habido alguna banda o artista contemporáneo que os haya impactado para crear estas canciones, o la gran influencia ha sido el bagaje que llevabais ya de toda una vida escuchando música?

Tacho: Pues yo creo que hay más de lo segundo. Hay una canción que habla de esas cosas que, finalmente, se ha quedado fuera, pero que volveremos a grabar porque es una buena canción. De hecho, fue de las primeras que grabamos, pero luego el disco ha ido evolucionando hacia otro lado y no hemos encontrado el hueco para ese tema, que es la suma de toda esa experiencia y del bagaje vital y musical que llevamos, y que vamos adquiriendo. Yo creo que eso es lo que hace que este disco suene tan maduro y a la vez tan fresco.

Otro hecho importante para la historia de 091, que se ha producido en la última temporada, ha sido el abandono de la banda de Víctor García Lapido. ¿Cómo afectó este hecho a la elaboración del álbum?

Tacho: La verdad es que Los Cero, desde que empezamos en el 82 hasta que entraron Víctor y Jacinto, en el 91, estuvimos prácticamente diez años como cuarteto: en la instrumentación teníamos una guitarra, que era José Ignacio, un bajo y una batería. Así que ha sido como una vuelta a ese momento previo. Con esto quiero decirte que la influencia de Víctor era importante, pero no ha sido una novedad estar sin él, porque ya teníamos experiencia haciendo canciones con una guitarra solo. Ha sido importante en lo personal más que en lo musical. Lo que pasa es que, a veces, la dinámica de los grupos hace complicada la convivencia, y muchas veces el tiempo te lleva por caminos diferentes.
En las bandas es normal que haya gente con mucha personalidad, y poner a todo el mundo de acuerdo no es nada fácil.

En cuanto al título del disco, “Espejismo nº 9” ¿es una guasa retrotrayéndoos a los anteriores “espejismos” de la banda, o en realidad es una declaración de intenciones de seguir creyendo en los espejismos?

Jacinto: Pues, de entre las ideas que teníamos, al final se decidió este título porque tiene varias cosas: por un lado, representa muy bien el universo de las letras de José Ignacio, que siempre se mueven entre lo real y lo soñado, la duda, lo ficticio… juega con esa dualidad entre lo que creemos que es y lo que es realmente, algo que define muy bien la palabra “espejismo”; por otra parte, como tú has dicho, había ya en nuestra discografía un espejismo número siete, un número ocho, y este es nuestro noveno disco de estudio, así que el número 9 encajaba bien. Además tiene también una sonoridad muy buena, y recuerda a otros títulos, como “Revolution 9”, o a otros que también numeraban.

De todas formas, en estos tiempos que corren, cuesta creer en espejismos ¿no?

Tacho: Sí, es que aparte de todo lo que contaba Jacinto, yo creo que el título va muy acorde con el espíritu de estos tiempos, en que no sabemos qué es verdad y qué es mentira… como los espejismos, ¿no? Y la llegada de la inteligencia artificial y todo el uso que se hace de ella, las redes sociales, toda esta post-verdad que estamos viviendo… están muy relacionadas con la idea del espejismo, de algo que no es lo que parece ser, o que ni siquiera existe.

Por cierto, ¿cuesta adaptarse a estos tiempos tan extraños, después de todo lo que habéis visto y vivido en la música?

Tacho: Lo que nos hemos dado cuenta, aunque ya lo sabíamos, pero ahora lo sufrimos más, es del gran esfuerzo que hay que hacer para estar presente, para estar vivos en las redes sociales… Yo ya lo sabía por otros grupos que se quejaban mucho del esfuerzo diario que dedicaban a estar ahí, y es cierto. Eso es algo que nos molesta, porque no somos muy de contar nuestra vida privada, siempre hemos preferido que las canciones hablen por nosotros. Pero ahora nos hemos visto obligados a entrar en esa dinámica del número de oyentes, los likes… todo ese tipo de cosas, y es un poco engorroso. Otra cosa que llevamos muy mal es que parece que ha dejado de tener importancia la música en sí, y la gente que triunfa a nivel mainstream no tiene ninguna vergüenza de salir a hacer un playback durante una hora y media, pero eso sí, que no le falte el grupo de baile… son cosas que nos chocan.

091 // Gustaff Choos

Es injusto, porque hay una dinámica en la que te dejan fuera del juego si no estás apoyado con mucho dinero detrás, porque no puedes competir en luces, en plataformas que se elevan, en juegos artificiales, en pantallas… Nosotros lo único en lo que podemos competir es en la calidad de las canciones. Y esa es nuestra apuesta: nuestra apuesta es por las canciones. El propio sonido que tiene el disco es un sonido humilde, en el sentido de que hemos querido, a propósito, que parezca artesanal, y huir de ese sonido “hipercomprimido” que se hace ahora para sonar para todo el mundo en las playlists de las plataformas.

Hablando de ese sonido, ¿ha sido importante la visión que Raúl Bernal tiene de la banda, tanto externa como interna, en el resultado final del disco?

Tacho: La figura del productor es un arma de doble filo, porque es una persona que tiene que congeniar y compenetrarse con la banda, porque en una grabación pueden darse situaciones de todo tipo. Así que, si no hay una consonancia entre productor y artista, las cosas pueden saltar por los aires. Por eso, nosotros elegimos a Raúl, precisamente contando con eso, porque es alguien cercano, amigo, compañero, músico, ha tocado con 091 y con Lapido, y además es una persona con una gran formación, con mucha cultura musical a su espalda, y un tío con el que es muy fácil trabajar.

Jacinto: Es una persona que sabe decir las cosas. Sabe trabajar a favor y, como lo conocíamos desde hace muchos años, sabíamos que todo iba a salir bien. Además, compartimos gustos musicales, es muy fácil el diálogo cuando estás grabando y quieres cambiar algo, meter algo, hacer algún arreglo… cuando trabajas con alguien que es tu amigo, es muy difícil que salga algo mal.

Siguiendo con el sonido, nos encontramos con un disco muy variado, porque pasamos de la psicodelia “ye ye” de “Puede que el tiempo”, al hard rock de “Nadie quiere oír tu llanto”, la crudeza de ese vals que es “Ven vestida de nube”, el blues puro de “Dormir con un ojo abierto”… ¿Se buscaba de manera consciente esa variedad sonora?

Tacho: Yo creo que esa búsqueda de la variedad está en el ADN de todos nuestros discos; nosotros no hacemos discos conceptuales, lo que sí hacemos son discos muy variados que tocan muchos palos… todos tenemos muchas influencias muy dispares que pueden ir desde el pub rock de los Dr. Feelgood a la psicodelia de los 60, pasando por el soul, rockabilly, psychobilly… y nos gusta tocar un poco todas, por eso nos salen siempre discos muy variados.

091 // Gustaff Choos

… Algo que también está muy bien a la hora de preparar los directos ¿no?

Jacinto: Claro, es que nosotros no somos un grupo de un solo estilo musical, yo creo que somos nuestra propia personalidad, pero como te decía Tacho, estamos muy influenciados por muchas cosas y creo que eso se nota. Y el hecho de que hagamos tantas cosas diferentes nos ayuda mucho a hacer el repertorio más variado y, de alguna forma, un poco menos aburrido para nosotros, y para los que nos ven desde abajo.

En cuanto a la creación de las canciones, ¿ha habido alguna diferencia a la hora de componer respecto a otros discos? Lo digo porque parece fácil lo que Lapido hace, porque ya nos hemos acostumbrado, pero no debe de ser sencillo mantener esa genialidad a lo largo de tantos años…

Tacho: En mi caso, aparte de que soy su cuñado, creo que lo conozco desde hace muchos años, y puedo hablar un poco por él. José Ignacio no es una persona que va buscando romper radicalmente de un disco a otro, él tiene ya un universo desconocido, ese universo “lapidiano”… y lo que trata, es de mejorar siempre lo que ya ha hecho, lo cual me parece más complicado todavía, porque si te sale mal, la hostia es más grande; es una apuesta muy valiente por su parte, pero muy arriesgada, porque siempre te van a comparar con lo anterior. Y es que, además, todo lo que hace se basa en una carrera y en una coherencia que sigue un camino, esa es su forma de hacer. Entonces, los discos de José Ignacio o de Los Cero no se miden en cuanto a qué novedades trae, sino en qué es todavía mejor que lo anterior. Las novedades siempre están en pequeños matices y variaciones, que van agrandando ese universo “lapidiano”.

Mira que lo conozco muy de cerca, y podría desmitificarlo, pero es imposible. Precisamente, porque lo conozco y sé cómo funciona, yo a José Ignacio lo considero un grandísimo talento… mira que nos hemos cruzado en la vida con gente como Enrique Morente o Joe Strummer, y yo a José Ignacio lo considero otro auténtico genio en lo que hace.

Habladnos ahora del trabajo artístico del disco, con esa portada tan impresionante.

Tacho: Es que nosotros creemos que, a la hora de sacar un disco, todo es importante, desde el orden de las canciones, la portada, el título…
Ya llevamos muchos años en esto y, como hemos tenido tiempo para pensarlo, queríamos que todo saliera bien. Además, siempre hemos tenido muy mala suerte con nuestras portadas, porque en la época que empezamos con las compañías, nos hacían unas perradas… Por ejemplo, cuando hicimos el disco con Joe Strummer, nos lo mandaron fabricado, sin enseñarnos antes la portada. Por eso, esta vez queríamos hacerlo a nuestro gusto. También queríamos darle ese toque que tiene la portada que nos ha hecho Miguel Navia, que es un magnífico ilustrador, y que tiene algo muy acorde con el disco, que es ese aire como artesanal, en contraposición a lo que se lleva ahora, que todo es muy artificial, todo es muy pomposo…

Jacinto: Además, la ceremonia de escucharlo en vinilo también ayuda a disfrutar de ese arte. Es más, en este caso, hemos sacado un CD con un tamaño un poquito más grande del CD normal, para poder apreciar la portada, y disfrutar un poco más de la ilustración, tanto la de la contraportada como la del interior.

091 // Gustaff Choos

Para ir finalizando, supongo que ya tendríais ganas de sacar a pasear en directo estas nuevas composiciones, y además, con casi todo vendido en todos los conciertos de la gira…

Jacinto: Pues sí, la verdad es que con el esfuerzo que cuesta hacer un disco, si luego no hay una recompensa de que la gente vaya a verte, es un poco triste… No sé si fue Ortega y Gasset el que dijo «el esfuerzo no recompensado lleva a la melancolía»… Afortunadamente, creemos que, en nuestro caso, ese esfuerzo sí se está recompensando. Además, en los bolos que hemos hecho hasta el momento, hemos podido comprobar que las canciones nuevas están entrando muy bien en el repertorio con las canciones antiguas, cosa que, a veces, no es fácil. Por suerte, vemos a la gente coreando temas del último disco ya casi al mismo nivel que los grandes clásicos del grupo, y eso también es muy gratificante.

¿Era importante para vosotros dejar claro, cuando regresasteis, que no queríais vivir únicamente del pasado?

Tacho: Nosotros nunca hemos querido que nos englobaran en estos festivales de música nostálgica de los 80 y todo eso, porque nos da un poco de reparo que se nos vea así, porque creemos que hemos sido siempre un grupo que teníamos cosas que decir, y hemos hecho un esfuerzo extra para demostrar que, si estamos aquí es por algo, no por vivir del pasado. Que luego, a fin de cuentas, todos esos grupos sí que tienen un éxito en el pasado del que pueden vivir, pero nosotros hemos sido siempre un grupo un poco de culto, y no hemos tenido esos éxitos masivos, sino que nos mantenemos en ese estatus quizá un poco más reconocido. Aunque ha habido nuevas generaciones que se han sumado a nuestros seguidores, seguimos siendo un grupo de culto, dedicado no a vivir del pasado, sino a crear cosas que tengan entidad y sentido.

De hecho, cuando volvimos en 2016 íbamos a hacer sólo una gira de un año para celebrar el 20 aniversario de nuestra separación, y cuando acabara esa gira lo dejábamos otra vez; pero como tuvo mucho éxito, pensamos en seguir, pero con la condición de hacer discos nuevos, no repitiendo nuestro repertorio de toda la vida. Y una vez que nos pusimos a hacer discos, el primero fue “La otra vida”, ahora este… y cuando grabamos un disco no pensamos en responder a ese mito o esa leyenda que puede haber del grupo, sino que los discos son lo que nosotros decimos ahora y son ya las nuevas vidas de 091… sin olvidarse de la vida anterior, obviamente.

Próxima parada: Bilbao. ¿Qué significa para vosotros volver a una ciudad donde siempre se ha apreciado a 091?

Jacinto: Hemos tocado un montón de veces en Bilbao y además, siempre con muy buena acogida; yo tengo muy buenos recuerdos de los conciertos allí. Recuerdo las primeras veces que íbamos, cuando Bilbao era una ciudad radicalmente diferente a lo que es ahora, tengo que decir que da mucha alegría volver allí y ver una ciudad tan colorida, porque yo recuerdo el Bilbao gris, y ahora es un gusto pasearse por allí y encontrarse con una ciudad tan vitalista.

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