Entrevistas

Malmö 040: «Lo que vemos en TikTok es una versión hooliganesca del mundo»

Charlamos con la joven y exitosa banda barcelonesa, a poco de actuar en recintos tan grandes como el Movistar Arena o el Palau Sant Jordi.

Malmö 040
Charlamos con la banda barcelonesa, una de las formaciones jóvenes más exitosas del actual panorama pop-rock, a unos días de su paso por el festival DalecandELA de Getxo y a poco de actuar en recintos tan grandes como el Movistar Arena de Madrid o el Palau Sant Jordi de Barcelona

¿Os acordáis de la pandemia, ese «éxito viral» que paralizó el mundo y que ralentizó, suspendió e incluso truncó la carrera de muchos grupos y solistas? Puede que te parezca algo muy lejano o de antesdeayer, pero la verdad es que los años han pasado y hay músicos que eran poco más que niños antes de… y que hoy son artistas de renombre, capaces de llenar con sus canciones recintos como el Movistar Arena de Madrid o el Palau Sant Jordi de Barcelona. Bueno, no nos anticipemos, que Malmö 040 aún no lo han hecho… pero están en el camino.

Carlos, Víctor, Ignacio, Joanet y Gonzalo eran unos quinceañeros de Barcelona cuando aquello del covid. Poco antes, en 2018, habían empezado a hacer sus pinitos en la música después de canturrear canciones de otros en la escuela, en la de todos ellos, puesto que eran compañeros de clase. Publicaron dos EPs y, ya en 2021, la canción «Matar la Pena» se convirtió en un éxito. Ahí se disparó todo, con escuchas millonarias en plataformas y temas como «La última canción» convertidos en hits, con actuaciones en festivales y recintos cada vez más importantes. «Los cobardes viven siempre», su primer álbum, salió en 2023.

Su segundo disco, «Cuando éramos felices sin saberlo», se editó en 2025. Desde entonces, la banda ha agotado las entradas en todas las ciudades donde ha presentado el trabajo, llenando tres veces consecutivas La Riviera en Madrid, la mítica Razzmatazz de Barcelona o el icónico Kafe Antzokia de Bilbao.

Así pues, solo se puede afirmar que el pop-rock de Malmö 040, tan melódico, coreable y eufórico, tiene al combo en clara progresión ascendente, con los conciertos previstos en el Movistar Arena de Madrid (el 14 de noviembre de 2026) y en el Sant Jordi Club de Barcelona (el 19 de febrero de 2027) como cimas absolutas.

Antes, el próximo domingo 20 de septiembre, Malmö 040 participarán en el festival benéfico DalecandELA, evento solidario y gratuito que, por quinta vez, vuelve a celebrarse en Getxo (Bizkaia) con el objetivo de «visibilizar la ELA y recaudar fondos para su investigación y para mejorar la calidad de vida de los pacientes». Este 2026 tendrá entre los días 17 y 20 de septiembre (con Duncan Dhu, Quique González, Sidonie, Kiko Veneno, Diamond Dogs o Luke Winslow King, entre otros). Hemos aprovechado para charlar un rato con Víctor Rossy, guitarrista del quinteto.

Estoy aquí escuchando «Estarás», vuestra canción con Veintiuno, recién salida del horno. Es lo último vuestro, ¿verdad?

Eso es lo ultimísimo, una propuesta que nos hizo Veintiuno para un disco un poco remake de canciones suyas con colaboraciones. Nos propusieron hacer el que, para nosotros, es uno de nuestros temas favoritos suyos y no pudimos decir que no, porque nos encantaba e internamente lo veíamos muy Malmö. Estamos muy contentos con el resultado.

En ese trabajo colaboran Rufus T Firefly, Puño Dragón, Siloé, DJ Nano, Grande Amore… es un poco muestra de lo poliédrico de la actual escena. Gente muy diferente pero con nexos comunes.

Sí, sí, hay de todo. Puede haber algo un poco más pop, pues como lo que es Malmö, o algo más psicodélico, por ejemplo con Rufus, que es superguay, la verdad.

¿Cuál es el sitio o el público de Malmö 040?

Pues mira… Nosotros siempre decimos que tenemos influencias musicales diversas y un público superdiverso también. Tenemos público muy joven, de nuestra edad, pero también de edades menores, así como mayores. Vamos a los festivales en verano y hay gente viéndonos con la camiseta de Ultraligera o Sexy Zebras que flipa con un concierto de Malmö. Nos encanta que gente joven pueda conectar con nuestra música, o un público más pop, pero luego le metemos mucha caña en directo, le damos bastante más al rock, y eso nos hace llegar a otro tipo de público.

Malmö 040

Te pregunto esto porque, a ver, hablamos de una banda con un millón de oyentes en la principal plataforma de streaming. Es una burrada.
Es una locura. La verdad es que no queremos pensar mucho aunque, evidentemente, es un dato importante, pero para nosotros el dato final, el que nos muestra el indicador de crecimiento real es el de las ventas que hacemos en nuestros conciertos. Eso es lo que más importa, cuántos tickets se vendan, si la gente repite, si cada vez hay más personas. Valoramos muchísimo el millón que tenemos en Spotify, eh, en ninguno de los casos lo hubiéramos imaginado.

Habéis llenado tres noches La Riviera, ahora vais ya a por el Movistar Arena, haréis primero por el Sant Jordi, en noviembre… supongo que son buenos indicadores estos.

Sí, sí, correcto, son buenos indicadores, es signo de crecimiento, así que por esa parte estamos tranquilos. Evidentemente, dar un salto de salas a arenas, es una cosa que asusta, la verdad, porque la manera de preparar el show es muy distinta, es un paso de gigante. A nivel de producción, a nivel logístico, a nivel de todo. Tenemos la suerte de tener un equipo superprofesional, porque el salto requiere una producción y un nivel escénico también muy muy grande.

Me encantó la definición de la nota de prensa de «Godzilla»: «Una nueva etapa más libre y espontánea, en la que la banda se permite sonar fácil sin dejar de ser honesta». ¿Cómo se hace esto, lo de ser libre y espontáneo, ya a estos niveles, vamos a decir, de repercusión? ¿Se puede ser, realmente?

Mira, esa pregunta la hacemos cada día. ¿Cómo se puede intentar…? Al final, tener una banda así conlleva una reflexión constante. Es muy complicado mantenerse libre y no pensar constantemente en las responsabilidades y en la repercusión que tiene el publicar esto o aquello y los pasos que vamos dando. Imagínate: Tenemos un estadio programado en 2027, pero esa reserva lleva hecha desde 2024. Entonces, claro, inevitablemente, cuando compones, piensas en que tienes esta responsabilidad, en que tienes ese hito por delante. Pero eso no puede afectar a que tu manera de componer sea: «Voy a repetir mi fórmula que sí que ha funcionado para tener más éxitos» o «No puedo hacer eso o lo otro». Por lo tanto, la libertad creativa se complica muchísimo.

Conozco artistas «emergentes» de más de 40 años. No sois tan mayores, todo lo contrario, pero ya lleváis cerca de una década. Que parece que habéis pegado un pelotazo a la primera y tampoco es eso.

Sí, el año que viene haremos 10 años. Suena fuerte, a banda ya veterana. Empezamos con 15 y, claro, evidentemente los primeros tiempos de Malmö 040 cuentan a nivel de historia, pero tampoco como para tenerlos en cuenta como algo descriptivo del grupo. Lo que ha pasado de 2023 a hoy sí es ya para tener muy en cuenta. El proyecto necesita trabajo, constancia, dedicación, respeto entre los compañeros. Empezamos a tocar sin ningún tipo de pretensión y el crecimiento es constante. Lo interesante es que seguimos siendo nosotros, gente completamente normal. Otra gente en nuestra situación se lo creería más.

Sois amigos de toda la vida, del colegio. Así que entiendo que Malmö 040 no es solo una banda. Es vuestra vida y vuestra historia personal, la de cinco amigos que han crecido juntos.

Sí, la verdad que… joder, miras atrás y es increíble. Tantos recuerdos juntos, tanto dentro de la música como fuera de la música… mantenemos muchísimos recuerdos juntos y ya te digo, es una de las claves, el conocernos así de bien y reconocer, por ejemplo, cuando alguien está cansado o piensa una cosa y, aunque no la dice, tú ya lo entiendes. El tema de la convivencia es fundamental. Cada año vamos aprendiendo más sobre nosotros y todo el bagaje que tenemos también hace que todo pueda seguir adelante.

Supongo que ese don para crear melodías y estribillos (tan coreables en vuestro caso) a partir de historias que cualquiera puede hacer suyas, es lo que hace que lleguéis a tanta gente. ¿Cuándo visteis que sí, que teníais esa capacidad? ¿Ya canturreabais en clase?

Sí, bueno, en el cole, sobre todo Carlos, el cantante, y Nacho, el bajista, eran los pesados de la guitarra, todo el día ahí en el patio o en los viajes. Eso fue lo que nos hizo que luego naciera nuestro interés por construir melodías propias, porque en aquella época no eran canciones nuestras, cantábamos canciones de Pereza, o muchas de El Canto del Loco. Yo creo que esas influencias y esos estribillos tan coreables vienen un poco de haber cantado esas canciones entonces.

Malmö 040 // The Music Republic

Acaba de salir el informe PISA, que describe un desastre educativo en España. No sé si erais muy empollones vosotros. Tenéis pinta. ¿Cómo valoráis la comprensión lectora o el pensamiento crítico en la actual la juventud?

A ver, uno siempre entiende al catastrofismo frente a generaciones nuevas. Yo creo que eso nos pasa a todos, que decimos madre mía, qué desastre. Es importante lo del pensamiento crítico, que creo que es una cosa que en este país… falta muchísimo, la verdad. A mí me hace mucha gracia cuando alguien habla de algo sin saber, sobre todo gente joven. Eso se cura cultivando la mente y la música, el arte o las películas ayudan. Si todo el tiempo que dedicamos nosotros, nos incluyo a los de mi generación, en TikTok, en tonterías, en las redes sociales, lo pasáramos viendo más películas o escuchando un disco entero en lugar de quedarnos tirados en el sofá comiendo cereales, entenderíamos el mundo de una forma distinta. Lo que vemos en TikTok es, sinceramente, una versión hooliganesca del mundo. Pasa lo mismo con los estudios. A ver, nosotros no éramos los más brillantes. Bueno, hay un poco de todo en el grupo, la verdad, je, je. Pero sí que es importante y preocupante que baje tanto el nivel. Es responsabilidad de los padres también, eh. Pero bueno, dentro de lo malo también hay gente muy buena, hay jóvenes que son increíbles, pero los datos son los que son y siempre se tiende a ver las cosas nuevas como negativas. No hay que cargarse a los jóvenes tampoco.

Si hoy día se hace raro ver a un chaval leyendo un libro, también se hace extraño verle tocando la guitarra y hacerlo en un grupo. El pop-rock va camino de considerarse alternativo por el propio contexto. Y sobre las bandas, los datos dicen que han bajado y que hay menos con éxito que antiguamente.

Sí, claro, no sé si es sociológico o qué, pero evidentemente vivimos en una vida más líquida en el aspecto de que todo es más cambiante y seguramente en el pasado tenías tu banda, tu trabajo, tu pareja y ya está. Pero ahora es todo mucho más cambiante. Supongo también que estamos en una época de menor compromiso. Me da la sensación. Y eso, evidentemente, para entrar en una banda, es la regla número uno. Estar comprometido. Y luchar por algo que igual no sale; eso implica no solo compromiso, sino que, además, implica sacrificio. Yo creo que también esa es la explicación por la que hoy hay más solistas, porque al final no dependes de otros, haces la tuyo y ya está. Espero que nosotros inspiremos a muchas bandas que empiezan. Que un chaval que vino a un concierto nuestro, diga, qué guapo, voy a hacer una banda. Aprender a tocar un instrumento, a nivel mental, es muy positivo. Aprendes a socializar con gente, aprendes a trabajar en equipo. Espero que sigan surgiendo grupos.

Bueno, dos singles nuevos, colaboraciones, tema en directo… ¿Y el disco nuevo?

Es muy complicado poder afrontar un disco nuevo cuando tienes un Movistar por delante, que lo eclipsa todo. Lo que vamos a hacer es sacar un EP, algo pequeño que no nos comprometa mucho.

Hasta entonces, hay otras citas, como la de Getxo en el festival DalecandELA. ¿Estáis enterados del porqué de ese evento solidario?

Sí. Cuando nos escribieron para nosotros fue un sí rotundo. Porque, realmente, todo el tema de la ELA es una putada. Es una enfermedad muy jodida, es una enfermedad carísima de afrontar. Y es una enfermedad que los que la sufren tienen muy pocas ayudas. Yo tenía un tío que murió de ELA. Y no recibió ninguna ayuda. Es como si su vida valiese menos que la del resto. Y creo que es algo sobre lo que hay que hablar y difundir. Falta mucha visibilidad.

Además, tengo entendido que fue un concierto benéfico el que dio pie a lanzaros en directo.

Fueron varios consecutivos. Era una manera también de animar a la gente. Queríamos tocar, ¡pero quién iba a venir a vernos! Así que decidimos hacerlos benéficos y, oye, al menos que supiesen que la entrada iba a una buena causa. Hicimos 4 o 5 en colaboración con diferentes asociaciones. Fue un inicio superguay, lo recordamos con mucho cariño.

¿Cómo os gustaría que os recordaran a vosotros el día de mañana, tanto musical como extramusicalmente?

Muy buena pregunta… Supongo que por el simple hecho de hacer música ya puedes dejar huella. Para nosotros, el poder permanecer para siempre con nuestra música, ya es suficiente. Si encima dejas un rastro de éxito, superbién. Pero poder seguir haciendo música juntos, el tiempo que sea, el ser felices juntos, es lo fundamental, más allá del éxito. A nivel personal, espero que quienes lleguen a nosotros vean que siempre intentamos ser cercanos y lo mejores posible.

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