El 25 de febrero se publicará «Enhorabuena a los cuatro», un álbum donde Antonio Luque contará con la participación de músicos amigos como Anni B Sweet, Pau Roca y Mark Greenwood de La Habitación Roja, Guille Mostaza de Ellos, Maronda, Linda Mirada, Zahara…
El 25 de febrero se publicará «Enhorabuena a los cuatro«, el nuevo álbum de Sr. Chinarro. En él, Antonio Luque contará con la participación de músicos amigos como Anni B Sweet, Pau Roca y Mark Greenwood de La Habitación Roja, Guille Mostaza de Ellos, Maronda, Linda Mirada o Zahara, entre otros.
De momento, no hay mucha más información al respecto, pero el sello discográfico Mushroom Pillow, nos recomienda leer el blog de Luque en Club Cultura, donde dice lo siguiente sobre su nuevo trabajo:
«De las canciones que grabamos elegí doce, según un orden que aleatoriamente me regaló el teléfono una mañana nublada en que salí a correr por el camino en que hoy pasean los parados y los jubilados y antaño transitaba un tren de mercancías que hoy vienen de China y se distribuyen por el país mediante camiones que adelantan con temeridad por la carretera parelela; no sé qué prisa tiene la gente por comprar porquerías. Será que llega la Navidad.
Me encanta la Vía Xurra. Me parece un milagro que los árboles tengan kakis y mandarinas a pesar de que no haya vallas. Estoy lejos de mi lugar de nacimiento, no hay duda. No echo de menos el sur: ya no soy de allí, y es en el sur donde compuse las canciones de Enhorabuena a los cuatro, mirando al mar, soñando con el fin de los plásticos y los metales pesados, soñando que volaba o que nadaba.
Antes que en Málaga, donde apenas ensayé (baste decir que allí los comercios cierran a mediodía de 13:30 a 17:00), viví, compuse y ensayé en Sevilla, la ciudad en la que no sé moverme sin GPS, de la que solo recuerdo que la cerveza sigue costando un euro: el amor loco a las tradiciones tiene esta única ventaja.
Grabamos el disco en Madrid, en septiembre. Nunca había estado en Madrid más de tres días seguidos. Me bastó superar la primera semana para comprender que aquella había sido siempre mi ciudad: la ciudad de los que nunca tuvieron una. Que me perdonen los castizos.
¿Qué puedo decir de los Red Bull Studios? Si nada lo impide es con el técnico del estudio, Oswaldo Terrones, con quien compartiré piso en la capital. Háganse una idea pues de hasta qué punto estuve en el Matadero como en casa. A los pocos días Oswaldo era prácticamente uno más del grupo. También Pedro Portellano, coordinador de las actividades de la Nave de Música de Matadero Madrid, grabó una pista de guitarra en una canción, con lo que la sorpresa inicial que les di al saludar ante ellos al baterista por primera vez en mi vida, a Alfonso Luna, una sorpresa de tipo ¿qué clase de grupo es este?, terminó siendo una impresión agradable, pues cuando las canciones están hechas solo hace falta equipamiento para darles forma, y de eso andan sobrados allí: hay que agradecérselo a Red Bull y a Matadero Madrid, en particular a Víctor Flores, director de cultura de Red Bull España, y a Pablo Berástegui, exdirector de Matadero Madrid. Lo agradezco, de corazón, y espero no olvidarme de nadie, pues soy un completo desastre para las relaciones públicas: para eso están en Mushroom Pillow y Ártica, que son quienes sacan mis proyectos adelante, por lo que más vale que me acerque a ellos con una nueva mudanza.
Tras Alfonso Luna llegaron los de La Habitación Roja: Marc Greenwood y Pau Roca. El primero como productor, bajista y teclista, y el segundo como guitarrista, teclista y lo que hiciera falta. Para no hacerme pesado aquí dejaré el detalle de los créditos del disco para el disco mismo. Alguno de vosotros acabará teniéndolo entre las manos y lo leerá. Parece un milagro, pero se da«.


